En conclusión,siendo manifiesto que una autoridad de la Republica ha puesto a Colombia en una situación degradante, humillanle y sumisa frente a otro pais, permitiendo la violación del derecho colectivo al principio de la autodeterminación de los pueblos y con ello,el de nuestra soberanía,resulta procedente el ejercicio de la acción popular para que se garantice su defensa y protección, y cese el peligro, la amenaza, la vulneración y agravio sufrido,restituyéndose las cosas a su estado anterior,ordenándose la ineficacia de todo acuerdo que permita la permanencia de tropas extranjeras en nuestro territorio, para que éstas salgan inmediatamente del pais.
El Estado Libre Asociado de Colombia
Por Carlos Rivera Lugo
La América nuestra tiene hoy un nuevo Estado Libre Asociado, sujeto a los poderes plenarios del imperio estadounidense. Colombia es el novel «socio asociado en sociedad», como describió magistralmente el poeta cubano Nicolás Guillén el funesto artificio juridico-politico implantado originalmente en Puerto Rico. Ya la Isla antillana no está sola como la última colonia en la región. álvaro Uribe, el más reciente paladin de los «happy colonials», ha embargado la soberanía de los colombianos a los intereses estratégicos de Washington.
Al igual que en Puerto Rico, Colombia está gobernada de facto por una lumpenburguesia que, mediante un Tratado de Libre Comercio, ha decidido atar el destino de su Paìs al mercado de Estados Unidos. Ello se ha hecho en desmedro de los aún frágiles procesos de integración andina y sudamericana. Ahora Colombia se propone, bajo Uribe, dar un nuevo salto en la entrega de la
La América nuestra tiene hoy un nuevo Estado Libre Asociado, sujeto a los poderes plenarios del imperio estadounidense. Colombia es el novel «socio asociado en sociedad», como describió magistralmente el poeta cubano Nicolás Guillén el funesto artificio juridico-politico implantado originalmente en Puerto Rico. Ya la Isla antillana no está sola como la última colonia en la región. Álvaro Uribe, el más reciente paladin de los «happy colonials», ha embargado la soberanía de los colombianos a los intereses estratégicos de Washington.
Al igual en Puerto Rico, Colombia está gobernada de facto por una lumpen burguesía que, mediante un Tratado de Libre Comercio, ha decidido atar el destino al mercado de Estados Unidos. Ello se ha hecho en desmedro de los aún frágiles procesos de integración andina y suramericana. Ahora Colombia se propone, bajo Uribe, dar un nuevo salta en la entrega de la soberanía colombiana : casarse con los intereses estratégicos de Estados Unidos en región y convertirse en plataforma militar yanqui en el corazón mismo de América del sur.
Mientras el pueblo puertorriqueño hace pocos años se levantó en rebeldía para forzar el cierre de Roosevelt, Roads la mas importante base naval estadunidense en el caribe, y el fin del uso de la isla municipio de Vieques para sus ejercicios bélicos, Colombia se presta incondicionalmente para que Washington reemplace con siete bases en el Paìs lo perdido en Puerto Rico y más recientemente en Ecuador. Una de las siete bases, la de Palanquero, será suficiente para trastocar por completo el marco de seguridad regional. Esta le proveerá a Estados Unidos acceso , por la vía aérea, a todo el continente suramericano, cuyos aviones militares C 17 podrían desplazarse libremente sin necesidad de reabastecimiento de combustible. «Hablar de soberanía colombiana es un chiste» , afirmó recientemente desde Caracas Noam Chomsky . No es para menos. Desde la puesta en marcha del Plan Colombia, bajo la administración del Presidente William J. Clinton, lo que se ha vivido en el Paìs suramericano es un proceso de intervención expansiva que, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, solo ha servido para apuntalar el régimen corrupto y represivo que allí le sirve fielmente de aliado.
El resultado ha sido miles de ciudadanos colombianos asesinados y otros miles despojados de sus tierras o desplazados . El principal uso dado a las tropas estadunidenses ha sido en función de la lucha contrainsurgencia que conduce el gobierno colombiano contra los diferentes movimientos guerrilleros que operan hace años en el País. Este y no otro fue siempre el motivo del lobo. Ahora Washington se propone ampliar las bases de apoyo de su estrategia de contrainsurgencia para garantizar su movilidad operativa hacia el resto de la América nuestra.
«Es la estrategia global de dominación de dominación de los Estados Unidos. Esa es la razón, es la razón de esto. Es la razón de que estén instalando esas bases en Colombia». , declaró el Presidente venezolano Hugo Chávez Frías, en Bariloche ante la reciente cumbre de la unión Suramericana de Naciones (UNASUR ) citada para evaluar la crisis regional creada por la unilateral de Bogotá y Washington déproceder con con este controvertible acuerdo.
Por su parte, el mandatario ecuatoriano RalaelCorrea pidió una reunión urgente con el presidentede Estados Unidos Barack Obama para que déexplicaciones sobre las intenciones de su gobierno.»No es posible que se nos siga tratando como colonia y patio trasero»,puntualizó.
El presidente de Brasil,Luiz Inácio Lula da Silva,ha insistido también en que el mandatarioestadounidense dialogue con sus paressuramericanos sobre esta expansión significativade la presencia militar de su pais en Colombia. Segúnse informa, un intento inicial suyo en este sentido.transmitido por vía telefónica,no fue bien recibidopor Obama. éste se negó a acceder a un encuentrocon los mandatarios suramericanos en septiembreen Nueva York, con motivo de la sesión de laAsamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Obama sigue insistiendo en que no hay nada que discutir y que el temaconstituye un asunto estrictamente interno entre Colombia y Estados Unidos.
Curiosamente,esa es la misma razón que aduce elgobierno de Wáshington cada vez que se le pide que rinda cuentas ante la comunidad internacional por la soberanía negada al pueblo puertorriqueño bajo el régimen colonial que mantiene en Puerto Rico.
Por ello la importancia de que, no obstante no haber incluido medidas de acción más concretas en la declaración final de la Cumbre del Unasur,los mandatarios presentes expresaron inequivocamente su compromiso en impedir «la injerencia en la soberanía de los pueblos latinoamericanos» e indicaron su deseo de fortalecer la región como una zona de paz.
El presidente ecuatoriano denunció ante el cónclave el completo fracaso del mentado Plan Colombia que,pese a las sumas multimillonarias invertidas,ha fracaso en todos sus objetivos declarados.
Luego de más de una década de la presencia y la ayuda militar estadounidense,el narcotráfico sigue pujante, la producción va en incremento y los vinculos de los narcotraficantes con el gobierno ya es notorio. Incluso, se habla de la existencia de un nuevo cartel de la droga en Colombia,integrado por cuadros militares y asesores privados estadounidenses que operan al amparo de las protecciones que les cobija bajo el acuerdo actual.
En ese sentido,Colombia sigue siendo uno de los principales proveedores de narcóticos para la mayor concentración de sus consumidores, que están precisamente localizados en Estados Unidos.
Al igual que en Puerto Rico,donde el gobierno de Estados Unidos controla fronteras, puertos y aeropuertos,y aún asi el pais constituye uno de los focos de mayor trasiego de drogas ilegales y de paso se consume en medio de una mortifera guerra social que tiene en éste tráfico una de sus principales causas inmediatasY lo que es peor, en el caso de los puertorriqueños,Washington pretendió legitimar su engendro «estadolibrista» mediante la celebración de un referendo y la adopción de una Constituciónsubordinada al orden politico-juridicoestadounidense. En el caso de los colombianos,ni siquiera una consulta popular y en cuanto a la Constitución, se ha ignorado olimpicamente sus disposiciones pertinentes.
El Estado Libre Asociado de Colombia se constituye así a modo de un Estado de hecho producto de un acuerdo inconsulto suscrito por su Presidente con el gobierno estadounidense. Por ejemplo, laConstitución de 1991 requiere,cuanto menos,que el acuerdo internacional,al que Uribe califica de hecho irreversible,cuente con la aprobación del Congreso y de un proceso de control de constitucionalidad porla Corte Constitucional del pafs.
Ante ello el opositor Polo Democrático Alternativo emitió una declaración en la que se refiere a la «indigna condición a la que queda sometida la soberanía nacional» producto de la decisión de Uribe y Obama.»Esta aberrante concesión es contraria a la Constitución. Ni los articulos concernientes a estos asuntos, ni las instancias a las cuales deberian consultarse,han sido respetados.Es una de las más flagrantes violaciones que ha cometido este gobierno al Estado Social de Derecho»,señala.
Tal vez habría que concluir que tanto en el caso de Colombia como en el de Puerto Rico, vivimos bajo unos Estados de hecho representativos de un orden imperial para el cual la soberanía de los demás sobra ante la pretendida omnipotencia de la suya. En ese caso,habrá que entender que vivimos en un mundo en que la soberanía sólo puede anidar en otra parte:no en nuestros respectivos gobiernos coloniales o neocoloniales, sino en la fuerza potenciadora del pueblo, como poder soberano originario, para reconstituirla a partir de sus propias luchas y aspiraciones.
